Sol del Sur en Marrakech 2024 (CAP. 3°)

Mientras cabalgaba sobre un dromedario por el desierto de Tinfou en Marruecos, me preguntaba si tendría que apurarme para regresar antes del anochecer. Incluso en el desierto, aún sentía estrés, pero eso le sucede a aquellos que vivimos en un mundo lleno de paradas de autobús, taxis, semáforos, cruces peatonales y otras tantas locuras que, afortunadamente, las personas que viven en el desierto no experimentan.

Marruecos Juan santana
Viaje a Marruecos, de Juan Santana

Son culturas diferentes y no deseo recordar en esta carta mis experiencias en el desierto con sus afortunados habitantes.

Quiero hacerte dos preguntas para que las respondas mirándote al espejo, si así lo deseas, obviamente. La primera pregunta es: ¿Tienes amigos verdaderos? Y la segunda pregunta es: ¿Estás enamorado? Te lo dije, estas preguntas son para responderte a ti mismo sin mentirte. Sin embargo, debes saber que esta carta está inspirada en la soledad, en el silencio de la noche en el desierto.

Personalmente, tengo muchas tristezas ocultas debido a mis propios errores y mi ignorancia. Pero siempre repetiré lo mismo: "Todos somos ignorantes", y escribo esta palabra sin ánimo de insultar.

La cuestión es que comparar es desagradable, pero puede ayudar y aliviar el dolor. Sin embargo, seguirás sangrando por una tristeza oculta.

Te despiertas por la mañana en medio del desierto, y al salir de ahí, llegas a un pueblo del cual prefiero no mencionar el nombre. Ves a dos jóvenes, aproximadamente de treinta y pocos años, sentados en la parte trasera de un camioncito pequeño. Sin embargo, los jóvenes tienen caras muy tristes que evocan la imagen de los esclavos del pasado que vemos en las películas. Dios sabe a dónde se dirigen en ese momento, pero seguramente están a punto de ser explotados en esta parte del mundo que se considera "civilizado" entre comillas.
Minutos después, un niño se acerca alrededor de las nueve de la mañana. El niño ha creado un dromedario con hojas de palmera en sus pequeñas manos. Tu corazón se rompe al darte cuenta de que ya no te queda dinero suelto, solo algunos billetes de veinte euros. No tienes suficiente dinero para regalar billetes de cinco, diez o veinte euros, y desearías haber sido millonario o, al menos, haber sabido que te encontrarías con tantas personas necesitadas este catorce de febrero. Si tan solo hubieras tenido dinero para intercambiar y repartir.

Por cierto, ¿sabías que en Marruecos, cortar una palmera puede resultar en una condena de diez años de cárcel? También, ¿sabías que en Marruecos, gracias al Atlas, hay abundancia de agua?

Dejo la historia hasta el Capítulo 4°. Lamento las molestias ocasionadas y agradezco tu atención prestada.