La formación sobre soporte vital básico y el uso de desfibriladores supone “una garantía de seguridad” para los usuarios y usuarias de las instalaciones

El personal del Patronato de Deportes de Arona se prepara para saber reaccionar ante una emergencia cardiorrespiratoria

Todo el personal del Patronato Municipal de Deportes de Arona ha recibido formación para saber cómo reaccionar y actuar ante una emergencia cardiorrespiratoria y garantizar la seguridad de los usuarios y usuarias de las instalaciones deportivas.

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La Escuela Superior de Formación y Cualificación (Esfocc) ha impartido estas jornadas formativas sobre soporte vital básico y utilización de desfibriladores semiautomáticos, que se han estado celebrando hasta hoy en el pabellón de Los Cristianos. 
Los cursos, acreditados y homologados por la Escuela de Servicios Sanitarios y Sociales de Canarias (Essscan), aportan al personal del Patronato los conocimientos y destrezas necesarios para identificar una pérdida de conciencia, la ausencia de respiración o que se está produciendo una parada respiratoria. Además, han aprendido las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), a utilizar mascarillas para ventilación artificial y a usar, con rapidez y eficacia, un desfibrilador, todo con simulación de casos prácticos. Asimismo, han recibido los conocimientos para el mantenimiento de los equipos DEA (desfibrilador externo automatizado).
El concejal de Deportes, Juan Sebastián Roque, explica que “todas las instalaciones deportivas del municipio cuentan con equipos desfibriladores, prestación esencial ante la gran cantidad de deportistas que usan habitualmente estas infraestructuras y que tenemos un amplio programa de competiciones. Con la formación de todo el personal, damos las garantías necesarias para que los usuarios y usuarias de nuestras instalaciones puedan hacerlo con seguridad y tranquilidad de que la plantilla sabe qué debe hacer ante una urgencia”.
La formación se ha llevado a cabo, además, conforme al Decreto 157/2015 de 18 de junio, que aprueba el Reglamento por el que se regula la utilización de desfibriladores semiautomáticos, por los primeros intervinientes en la Comunidad Autónoma de Canarias.
Como recuerda la Fundación Española del Corazón, la desfibrilación se basa en la aplicación, brusca y breve, de una corriente eléctrica de alto voltaje para detener y revertir las arritmias cardiacas rápidas (taquicardia ventricular sostenida, fibrilación ventricular); situaciones en las que el número de latidos cardiacos aumenta en exceso o se produce una actividad eléctrica desorganizada, debido a que alguna zona o foco del corazón “dispara” impulsos de forma descontrolada, que no son efectivos o producen una inestabilidad hemodinámica (deterioro de los signos vitales) que puede llevar a una persona a una parada cardiaca. 
En estas condiciones, la muerte sobreviene en pocos minutos si no se detiene la arritmia. La única medida que puede prevenir este desenlace es la desfibrilación eléctrica, que detiene la arritmia, lo que permite al médico identificar y solucionar las causas que la produjeron.
Así, la Federación Española de Medicina del Deporte (Femede) señala que, en la actualidad, la patología cardiovascular sigue siendo la causa usual de muerte súbita del deportista (MSD). En los de mayor edad, la cardiopatía isquémica es el motivo principal, mientras que en los jóvenes destacan las patologías congénitas.