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miércoles, 30 de noviembre de 2022 00:00h.

Fernando Clavijo lo sabe

El senador nacionalista Fernando Clavijo alarma desde los titulares de prensa del peligro de “normalizar” la inclusión de las aguas del Archipiélago en la costa marroquí. Y en respuesta, yo le alerto del peligro de retorcer la realidad para adaptarla a su discurso frentista contra los Gobiernos de Canarias y de España.

Sabe bien el representante de Coalición Canaria que las denominaciones de las zonas pesqueras mundiales que utiliza en su documentación la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO) lo son exclusivamente a efectos estadísticos, tal y como recoge el Manual de Estadísticas Pesqueras y cualquier otra referencia de la entidad; sin consecuencias, insisto, sobre la soberanía de las aguas a las que hace referencia.

Sabe bien el representante de Coalición Canaria que las denominaciones de las zonas pesqueras mundiales que utiliza en su documentación la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO) lo son exclusivamente a efectos estadísticos, tal y como recoge el Manual de Estadísticas Pesqueras y cualquier otra referencia de la entidad; sin consecuencias, insisto, sobre la soberanía de las aguas a las que hace referencia.

Son varios los casos en todo el mundo en los que estas subdivisiones se refieren a aguas en las que distintos países vecinos tienen soberanía, como sucede en este caso. La denominada “Costa de Cabo Verde” corresponde a aguas bajo la autoridad senegalesa y mauritana y la zona delimitada bajo la denominación de Baleares incluye aguas marroquíes del sur del Mediterráneo.

De la misma manera, la zona de pesca denominada “Costa marroquí” (no “aguas marroquíes”), a modo de referencia geográfica, incluye aguas españolas y del país alauita, conforme con lo establecido en el Convenio internacional del Derecho del Mar.

Tanto los profesionales de actividades productivas vinculadas a la pesca en Canarias, como la población de las islas en general, deben saber que solo el mencionado Convenio Internacional rige la soberanía de las aguas; en ningún caso, las zonas de pesca FAO establecidas con fines estadísticos.

Decir otra cosa es falsear los hechos, y eso, Clavijo también lo sabe.