"Fernando, tu palabra no vale un Clavijo"
"Tu palabra no vale un Clavijo", espetó Nicolás Jorge, concejal del PSOE en Granadilla, cuando el 27 de septiembre de 2016 se escenificó la moción de censura al alcalde Jaime González Cejas para colocar, por primera vez de primer regional al nacionalista José Domingo Regalado, como volvió a suceder ocho años después con Jennifer Miranda y el propio Regalado.
Esas palabras iban dedicadas a Fernando Clavijo, entonces presidente del Gobierno de Canarias y secretario general de Coalición Canaria, quien se había comprometido a no presentar ninguna moción de censura en el municipio.
Y desde ahí los desencuentros del exalcalde lagunero y líder de los nacionalistas con la verdad ha ido en aumento. Su partido ha roto pactos y presentados mociones allá donde ha podido, incluso se ha apoyado en Vox (la propia Granadilla y Arona) saltándose la línea roja que el propio Clavijo argumentó tras las elecciones de 2023, llamando "ultraderechista" y "fascistas" a los verdes de Abascal.
Pero no solo se saltó líneas rojas, sino que se igual manera falseó su campaña electoral, al igual que su socio el Partido Popular. Gobiernan en Canarias pero no atendieron a su principal promesa electoral: rebajar de7% al 5% el IGIC. Ni siquiera la buena marcha de la economía -solo en turismo se recaudaron 23.000 millones de euros- les ha servido para allanar los bolsillos de los pobres canarios, que pagan el IGIC igual seas millonario que un mediopensionista. Ni la elevada cesta de la compra se ha salvado.
Ahora, cuando aún las consecuencias de la guerra de Irán -mejor decir la guerra de Trump y Netanyahu- son imposibles de evaluar, Clavijo le ve las orejas al lobo y anuncia con la boca pequeña, durante el debate inútil del Estado de la Nacionalidad, que se estudiará la rebaja del tramo canario del impuesto a la gasolina y el diesel, algo que por otra parte ya estudia el Gobierno del Estado.
Es evidente que sería una buena noticia para nuestros bolsillos, pero más aún lo sería rebajar el IGIC o si se quiere ser más "solidario" con los que menos tienen, deflactar el IRPF, como se ha hecho en La Palma y se pretende que se haga con La Gomera y El HIerro. Ellos estarán alejados, pero qué hacemos con el 32% de canarios que viven en el umbral de la pobreza.